Los procesos de demolición de edificios generan una gran cantidad de residuos y es conveniente saber qué hacer con ellos y para qué se emplean. Todos los expertos en reformas integrales en Móstoles saben qué hacer a la hora de gestionar los escombros y el material que genera un derribo. Nosotros te lo contamos.

La demolición de un edificio, en especial si tiene otros colindantes, es un proceso que se realiza de forma progresiva y muy controlada. Durante el proceso se van retirando los residuos para que las máquinas dispongan de espacio y maniobrabilidad. Cuando realizamos reformas integrales en Móstoles, en función de la magnitud de la obra, se contrata una serie de camiones o contenedores de obra que, posteriormente, son retirados.

Estos residuos son llevados a una planta de procesamiento, que se encarga de su reciclaje. Es conveniente que el tamaño de los escombros no supere un cierto diámetro, que suele ser de unos 120 cm, para que las trituradoras de estos lugares puedan realizar bien su trabajo y reducir los restos a piezas más pequeñas.

En función del tipo de planta de procesamiento que se haga cargo de los restos, se podrán aprovechar más materiales y eliminar contaminantes de estos. Los restos pétreos se usan para crear diferentes tipos de áridos que vuelvan a ser usados en hormigón o para pavimentar carreteras. Al acero se le puede eliminar impurezas y contaminantes y fundirse para su reutilización en armaduras y otros elementos de construcción. El resto de deshechos, como los cerámicos, suelen utilizarse para el relleno en explanaciones.

Gracias al reciclaje de los restos, el impacto medioambiental de la construcción se ve reducido en gran medida. En Excavaciones Ragarcap, como podrás comprobar en nuestra web, hacemos uso de ello en las obras que llevamos a cabo.